Hoy vamos a hablar de la incontinencia urinaria, un problema de salud que afecta muy frecuentemente a la población adulta y vamos a empezar con una definión que nosotros creemos que permite entender mejor y más fácilmente a que nos estamos refiriendo y es la que aparece en esta publicación de la Clínica Universitaria de Navarra y que hace referencia a la "pérdida involuntaria de orina sin control de llenado y vaciado de la vejiga urinaria (cavidad u órgano que almacena la orina), que va acompañado en ocasiones, de un fuerte deseo de orinar". Destacar que la mayoría de los autores no la definen como una enfermedad, sino como un afección, un síntoma relacionado con un problema de salud o con ciertas etapas de la vida, como en el caso del embarazo, problemas de próstata en los hombres...
Entrando en materia y para completar esta definición, nos gustaría también destacar un artículo de la Sociedad Española de Medicos de Atención Primaria (SEMERGEN) en la edición digital de la revista de la editorial médica Elsevier, que lleva por título Incontinencia urinaria, una visión desde la Atención Primaria (AP) y en el que aunque también habla de a la incontiencia urinaria como la "pérdida involuntaria de orina a través de la uretra (conducto que comunica la vejiga con el exterior)", introduce dos elementos clave como son el que sea "objetivable (medible, percibida, constatable...)" y el de mayor relevancia desde nuestro punto de vista, el de "en cantidad suficiente para generar un problema social o higiénico". Según este artículo, la incontinencia "es un problema común en la población en general... que aumenta con la edad, en mujeres con hijos, la menopausia"..., que la incidencia y para que nos hagamos de la magnitud del problema, indica que "en España... está alrededor un 15-17'4%..." aunque "las cifras oscilan hata un 35% en mayores de 65%... con un "16'1% en mujeres y un 14'5% en varones)..., que es una patología poco abordada desde Atención Primaria... y que se ofrecen sólo medidas paliativas como el uso de pañales..." a pesar de que existen "métodos diagnósticos que están al alcance de los médico de Atención Primaria que nos pueden aproximar a un diagnóstico etiológico (causa del problema)..." e "iniciar un buen enfoque terapéutico (tratamiento) precoz y que "las derivaciones a un centro de segundo nivel (hospital, especialista...) deberían reservarse para aquellos casos en los que no se llega a un diagnóstico preciso... o podrían ser necesaria técnicas... o en aquellas personas que necesiten un tratamiento quirúrgico.
En cuanto a la etiología (causa) y continuando con el artículo de la SEMERGEN, la incontinencia se puede clasificar en:
- transitoria o reversible,
es la incontinencia que dura menos de 4 semanas y las principales causas son:
- el delirio o estado de confusión agudo del paciente,
- la infección de orina,
- la vaginitis (infección de zona de vagina y bulba),
- la uretritis y la cistitis aguda (infección/inflamación de la uretra y/o vejiga),
- la toma de fármacos como diuréticos, que actúan sobre los esfínteres (estructuras que se comportan como válvulas que controlan la salida de orina) tanto el interno que es involuntario como el externo que es voluntario (se puede controlar) y los músculos de la vejiga (concretamente el llamado detrusor, que es el responsable de las contracciones de ésta y la salida de la orina al exterior por la uretra), los del abdomen, los músculos del suelo pélvico del periné....
- los trastornos psiscológicos propios de la enfermedad como en el caso de la ansiedad o el uso de fármacos para su tratamiento,
- las alteraciones endocrinas o metabólicas como niveles altos de glucosa en sangre como en la diabetes y de calcio (hipercalcemia) o bajos de potasio (hipopotasemia o hipokaliemia),
- los paciente con movilidad restringida y/o limitada (pacientes encamados, con estreñimiento...)...
- y establecida.
Es aquella que dura más de 4 semanas y entre las que se encuentran:
1. la incontinencia de esfuerzo.
se produce la pérdida de orina por aumento de la presión dentro del abdomen al realizar un esfuerzo fisico, toser, estornudar, reir... y que supone el 40-50% de los casos. Ésta se debe a:
- a debilidad de alguno de los esfínteres y un defecto de sujección de la uretra en el abdomen que provoca el cierre insuficiente de ésta durante los esfuerzos e incluso estando en bipedestación (de pie) y tras el embarazo, sobre todo el vaginal distócico (parto natural con complicaciones y/o problemas),
- tras someterse a una cirugía pélvica,
- por debilidad congénita (previa al nacimiento) del esfínter,
- tener ciertos estilos de vida (retener la orina y postergar la micción...),
- las alteraciones del suelo pélvico tras el parto (daño neurológico por compresión o estiramiento),
- tras cirugías abdominales e histerectomías (cirugía para quitar el útero y/o ovarios),
- por mal funcionamiento propio del esfínter (disfunción o incompetencia esfinteriana) por ejemplo tras una cirugía traumática en histerectomías en mujeres, resección transuretral (extirpación quirúrgica a través de la uretra de alguna de las estructuras del aparato urinario, extracción de cálculos renales...) y prostatectomía (resección de la próstata) en hombres.
2. Incontinencia de urgencia (vejiga inestable)
La podemos definir como la pérdida o salida de orina involuntaria asociada a un fuerte deseo de orinar de la persona y que está relacionada con miccionar frecuentemente (+ de 8 veces al día), nicturia (deseo de orinar o hacerlo muchas veces por la noche) y en algunas ocasión con micción incontrolada debido a un exceso o impulsos muy potentes de los receptores de tensión y presión de la pared de la vejiga o la más frecuente (50% de la población anciana) o bien por fallo en la inhibición motora del reflejo de la micción debidos a:
- malos hábitos miccionales,
- por causa desconocida generalmente asociadas al mal aprendizaje o patrones de evacuación alterados,
- trastornos neurológicos como esclerosis múltiple, Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) como el ictus, el Parkinson, diabetes, alteraciones de la médula espinal,
- causas secundarias a infecciones de orina (cistitis y uretritis), neoplásicas (cáncer de vías urinarias), irritativas como presencia de cálculos renales, cuerpos extraños vesicales,
- y a obstrucción de vía urinaria como en el caso del aumento del tamaño de la próstata que dificulta la salida y/o el vaciado completo de la vejiga (hipertrofia benigna de próstata).
3. Incontinencia urinaria mixta.
Es la que combina la urgencia micciónal con la de esfuerzo debido a incompetencia (fallo del músculo que contrae la vejiga) y del esfínter, que afecta tanto a hombre como a mujeres.
4. Incontinencia urinaria por rebosamiento.
Es la pérdida de orina gota a gota o en chorro fino, sin fuerza y provocado por una vejiga distendida (aumentada de tamaño) debido a que la presión de las paredes de ésta es mayor que las de la uretra y sin que haya intervención (contracciones) del músculo detrusor de la vejiga. Es más frecuente en hombres que en mujeres y las principales causas que la provocan son:
- de tipo orgánico como la hipertrofia benigna de próstata en hombres, tumores prostáticos, prolapso (caída o descolgamiento) y masas en estructuras pélvicas....
- o de tipo neurológico en lesiones de médula espinal o pélvica, esclerosis múltiple o secundarias a cirugías de recto e intervenciones ginecológicas en las que se dañan o lesionan estructuras nerviosas.
5. Incontinencia urinaria neurógena.
Es aquella que se produce debido a una causa neurológica, a nivel cerebral en casos de ACV, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, Alzheimer, tumores cerebrales..., a nivel medular por afectación de la médula espinal y nivel de los nervios periféricos.
- Reeducar el hábito de orinar (reducación de la vejiga) en el caso de la incontinencia de urgencia, ya que se debe a una irritación crónica de ésta y que consiste en:
- orinar a horas fijas,
- hacerlo cada 2 horas aunque no se tenga ganas,
- si no se ha producido ninguna pérdida, se puede aumentar el espacio de tiempo sin orinar progresivamente hasta alcanzar un intervalo de continencia adecuado,
- consumir una cantidad de líquidos normal (1,5 a 2 L/día)
- y no beber nada entre de 2-4 horas antes de acostarse
- hablar con el médico para que realice la prescripción de medicamentos para tratar de mejorar el control,
- en algunas ocasiones, puede ser necesaria la estimulación nerviosa eléctrica (que provoca cambios en los reflejos de la vejiga) o la cirugía (malla quirúrgica en mujeres o esfínter urinario artificial en hombres),
- implementar cambios en el estilo de vida tales como:
- evitar excitantes como café, cítricos, tomate, picantes, chocolate, azúcar, productos lácteos,
- no fumar ni beber alcohol,
- hacer actividad física regular,
- evite sobrepeso, obesidad y
- sebe prevenir el estreñimiento con consumo de alimentos ricos en fibra.
- y finalmente realizar la rehabilitación de la musculatura del suelo pélvico mediante los ejercicios de Kegel (os dejamos a continuación un video dónde se explica y como llevarlos a cabo).


No hay comentarios:
Publicar un comentario