lunes, 14 de enero de 2013

Research, Evidence, Theory-Based and Research-Sensitive Practice: Use a Evidence as guide of practice

En primer lugar y después de haber disfrutado de unas merecidas pero cortas vacaciones, nos reincorporamos con la mismas e incluso más energía e ilusión que en el año pasado, pero no sin antes, felicitando a todo el mundo el año nuevo y desearos que en el 2013 todos vuestros sueños y deseos se vean cumplidos a lo largo de este año. Hace ya algunas semanas, realizamos una pequeña introducción sobre una de las 6 seis características o competencias en la práctica clínica directa que los Enfermeros en Práctica Avanzada deben adquirir, según el modelo o paradigma de cuidados enfermeros de Hamric, Ann y que hoy vamos a describir más detalladamente: el uso de de la evidencia como guía de práctica.

Es importante recordar que esta autora establece la diferenciación como dijimos en un post anterior, entre "Research-Sensitive Practice, Research-Based Practice, Evidence-Based Practice y Theory-Based Practice, las cuales conforman en su conjunto una vía o modelo de pensamiento para que los EPA incorporen la evidencia en sus prácticas profesionales.

Research-Sensitive Practice: hace referencia a la práctica en la cual los hallazgos clínicos individuales de la investigación contribuyen a dirigir la práctica de una manera no estructurada. Para conseguirlo, un Enfermeros en Práctica Avanzada debería:
  1.  leer primero documentos (informes, sumarios de hallazgos de investigación...) con una periodicidad regular,
  2. evaluar informalmente la validez de los métodos
  3. y ajustar o afinar su práctica sobre una base de hallazgos fidedignos. 


Esta es la forma utilizar la investigación, a la que todo profesional de los cuidados, debería estar vinculado, es la manera de estar al tanto del nuevo conocimiento dentro de un área de la práctica clínica. Research-Sensitive Practice puede ser considerado como la forma de adaptar el tiempo dedicado a analizar sistemáticamente los informes relevantes de las revistas clínicas de una determinada especialidad. Alternativamente, un EPA podría unirse o formar equipos multidisciplinares que se reunan mensualmente para discutir sobre diversos informes derivados de la investigación acerca de temas en los cuales tienen un interés mutuo, o bien utilizar un pequeño bloc de notas o un dispositivo electrónico donde el anotar todos aquellos problemas, cuestiones... sobre los que se tienen dudas y al menos, con una periodicidad mensual dedicar dos horas de tiempo de trabajo a la revisión bibliográfica para encontrar publicaciones, estudios, trabajos relacionados con estas cuestiones. El registro de este tipo de preguntas, ayuda a usar el tiempo limitado que se dispone de revisión bibliográfica, de una manera más eficiente.

Research-Based Practice.

La podemos definir como la vía más sistemática, rigurosa y precisa para trasladar los hallazgos de la investigación a la práctica, es un proceso usado dentro de las organizaciones para diseñar los estándares de cuidados para un grupo determinado de pacientes, más formal porque puede ser ampliamente usado como guía de cuidados y por tanto como conclusiones científicas sobre las que se basa, para estar libre de sesgos y errores. En general, el Research-Based Practice como proceso consta de 3 fases:
  1. Localización, evaluación y realización de sumario del conocimiento científico,
  2. traducción del conocimiento científico en recomendaciones clínicas,
  3. e implementación estratégica de recomendaciones.
Las recomendaciones pueden tomar forma de guía de práctica clínica, algoritmos, protocolo clínico, elementos de un programa  clínico, o cambios en políticas o procedimientos...

Evidence-Based Practice.

Lo idóneo sería tener todas las prácticas basadas en la investigación, pero en realidad, frecuentemente no existe investigaciones o estudios el los cuales basarse para tomar decisiones. Sackett (1998) la define como "una explícita y juiciosa interpretación de las mejores evidencias de la experiencia clínica y los valores de los pacientes". Usar únicamente la evidencia externa en toma de decisiones prácticas es tan inaceptable como usar aisladamente la experiencia clínica individual.  Frecuentemente los EPA están implicados en el diseño de cuidados a una determinada población de paciente, debiendo usar todas las formas de evidencia objetiva, entre las que se pueden incluir datos de mejora de la calidad, de las bases de datos internas, grupos de opiniones expertas, declaraciones de consenso, datos de partners o colaboradores de referencia. Según Brown (2001), la recogida de información de agencias específicas para determinar la naturaleza de un problema, es una forma de evidencia particularmente útil, que debería ser combinada combinada con un mayor conocimiento general adquirido de la evidencia que proporciona la investigación.

Theory-Base Practice.

Los EPA cada vez se están acostumbrado a la idea de trabajar con la evidencia obtenida de la investigación como guía de práctica, pero la Theory-Base Practice es un concepto que les es mucho menos familiar. Contrariamente a la percepción común, la teoría puede ser una herramienta muy práctica, puesto que con frecuencia proporciona junto con los hallazgos de la investigación, un forma de contribuir a que la práctica sea más útil, sistemática y exhaustiva. Aunque en el pasado las discusiones sobre la Theory-Base Practice se centraron en el uso de los Modelos o Paradigmas Conceptuales de Enfermería como guía de práctica, en la actualidad el énfasis se ha dirigido a las teoría de rango medio que tratan de guiar la práctica enfermera más específicamente. La teoría de medio rango son aquellas que están típicamente orientadas a las experiencias particulares de los pacientes como por ejemplo vivir con la artritis reumatoide o problemas como el manejo del dolor crónico entre otros, y aunque su rango de aplicabilidad de las mismas es mucho más estrecho, esto va a permitir, que se desarrollen para reconducir problemas específicos de la práctica clínica. Algunos autores dan una fuerte importancia al desarrollo de teorías, usando el campo de trabajo, con lo que las teorías estarán más cercanamente alineadas con la práctica enfermera real.

En 1999, el análisis de la literatura enfermera reveló la existencia de 22 teorías de medio rango, entre las que podemos destacar entre otras muchas Peaceful end of life (Ruland & More), Uncertainly in illness (Mishel), Faciliting growth and development (Kinney), Self-transcendence (Reed), Women's anger (thomas), Negociating partnership (Powel-Cope), Homelessness-Hopelessness (Tollet & Thomas), Individualized music intervention for agitation (Gerdner), Psychological adaptation (Levesque et al.), acute pain management (Huth & Moore), Nurse-expressed empathy and patient distress (Olso & Hanchet)...

Finalmente, para concluir, decir que un Enfermero en Práctica Avanzada en un campo particular puede encontrar que un o dos de estas teorías, son aplicables en su área de trabajo, pero sin embargo, como las teoría de rango medio son desarrolladas para varios temas, los EPA deben ser capaces de utilizar varios tipos de estas teorías para dirigir y guiar los diferentes aspectos de la práctica (Smith & LIehr, 2003).
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