miércoles, 9 de octubre de 2013

The Development of an Advanced Practice Role in Emergency Nursing: Insights from an Irish Experience.

Hoy seguimos avanzando un poco más hablando de las diferentes experiencias de desarrollo de los distintos roles Avanzados en varios países y más concretamente del proceso que ha llevado en Irlanda, a la exitosa implementación del Rol del Nurse Practitioner de Enfermería de Urgencias y Emergencias a mediados de los años 90. En esta entrada vamos a tratar de hacer un repaso histórico y describir la cronología que va, desde que surge la necesidad de disponer de NP en los servicios de Urgencias y Emergencias, hasta llegar a describir los logros específicos de estos profesionales Avanzados de Enfermería, pasando por detallar donde se inicia la experiencia piloto en este país, formación curricular requerida, elementos clave que respaldan y sustentan los NP y otros profesionales avanzados, los factores que han justificado la creación y funciones del rol del Nurse Practitioner en los Servicios de Urgencias irlandeses, cómo se convierte el Nurse Practitioner en una vía de acceso o referencia de los pacientes y usuarios a otros profesionales del sistema de salud… Deciros antes de empezar y tras haber hecho un breve resumen, que el documento que con el que vamos a trabajar hoy, fue publicado por Valerie Small, Nurse Practitioner de Urgencias y Emergencias del hospital St. James de Dublín (Irlanda) y que podréis consultar como siempre, en el siguiente enlace The Development of an Advanced Practice Role in Emergency Nursing: Insights from an Irish Experience, publicado en el volume 22, con fecha de marzo de 2012 en la revista de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES)

Si recordáis, como comentamos en anteriores ocasiones, los roles avanzados surgen recientemente en Irlanda y más concretamente en 1996, con la primera experiencia piloto en el servicio de urgencias del Hospital St. James, que tras su implementación y evaluación exitosa, dio paso a la creación de los primeros puestos de NP en Urgencias y Emergencias de la República de Irlanda, al que podían acceder todos aquellos Enfermeros en práctica clínica y matronas, siempre y cuando se hubiera realizado un itinerario curricular “que llevara desde la matriculación a la especialización clínica y a la práctica Avanzada (Gobierno de Irlanda 1998). En 1999 se crea el National Council for the Professional Development of Nursing and Midwifery (NCNM) plantea los problemas de continuidad del desarrollo profesional, Innovación y Desarrollo (I + D) de la práctica y ausencia de carrera clínica y estratégica, siendo necesaria la regulación independiente para resolver estas cuestiones y para responder mejor y más directamente a las necesidades de los usuarios y del sistema de salud. Desde su creación, el NCNM ha establecido y desarrollado las definiciones, conceptos básicos y competencias de los roles de Enfermería en Práctica Avanzada, así como los requisitos para que l@s enfermer@s registradas puedan ser acreditadas como EPA.

En la actualidad existen más de 2.000 CNS/CMS (Clinical Nurse Specialist/Clinical Midwife Specialist) y más de 100 ANP/AMP (Advanced Nurse Practitioner y Advanced Midwife Practitioner), “lo que pone a Irlanda a la cabeza el desarrollo e implementación de Specialists y de Practitioners avanzados en Enfermería”, siendo su formación académica altamente especializada en la práctica clínica y que requiere un grado de máster o superior que responda a las necesidades del paciente y del sistema de salud.

Valerie Small, en este documento recoge en este artículo los cuatro conceptos clave que respaldan la Enfermería de Práctica Avanzada y que son:
  1. Alto grado de autonomía e independencia en la práctica clínica
  2. Práctica clínica a nivel de experto basada en conocimientos teórico-prácticos, habilidades de pensamiento crítico de alto nivel, 
  3. Ejercicio del liderazgo profesional y clínico (leadership)
  4. Investigación en Enfermería sustentada en la evidencia científica para la mejora de práctica clínica en la prestación de cuidados a los usuarios y necesidades de los servicios de salud.
Por otra parte los factores, que han propiciado el desarrollo del papel de Enfermería en los servicios de urgencias y emergencias irlandeses, por parte del National Council de Irlanda se encuentran:
  1. El apoyo e impulso del NCNM a la implementación de todos los roles de Enfermería Avanzada,
  2. La financiación del NCNM al diseño, planificación, creación e implementación de programas de formación de Innovación y Desarrollo (I + D) de la práctica clínica,
  3. Creación de un marco de trabajo que estructura la práctica clínica de las enfermeras y matronas (Scope of Nursing and Midwifery Practice Framework),
  4. Creación de programas formativos de tercer nivel y formación para enfermeras,
  5. Introducción de prescripción enfermera y uso de protocolos de medicación
  6. E implementación de la competencia para prescribir procedimientos diagnóstico/terapéuticos con radiaciones ionizantes por enfermeras.

Para contextualizar un poco más el papel de los profesionales avanzados en los servicios de urgencias, decir que en Irlanda son atendidos anualmente 1,2 millones de pacientes con una media de 3.000 pacientes/día y aunque éstos afirman tener un elevado nivel de satisfacción, “todavía estos servicios presentas problemas tales como elevada ocupación, variabilidad en la toma de decisiones clínicas, procesos de control interno y comunitarios y en la continuidad de cuidados…”

 Como ya sabemos, en la literatura mundial existen muchas publicaciones que avalan que los roles de Enfermería en Práctica Avanzada son “efectivos, eficientes, seguros y tienen un alto grado de satisfacción por parte de pacientes y médicos”, y siendo conocedor el Hospital St. James de esta realidad, en 1996 empezó a desarrollar el rol de NP en 1996 con el objetivo de:
  1. Desarrollar vías de carrera profesional clínica para enfermeras experimentadas en urgencias,
  2. Tratar de mejorar la calidad de servicios prestados por equipos multidisciplinares en pacientes con lesiones y enfermedades leves,
  3. Proporcionar una atención segura pero ajustada a los tiempos para mejorar la satisfacción de los usuarios,
  4. Promover el desarrollo profesional, formación académica continuada e incrementar el grado de satisfacción de enfermeros de urgencias,
  5. Impulsar la práctica clínica holística, autónoma e independiente de Enfermería mediante protocolos y guías clínicas (el 43% de los pacientes que acuden a urgencias en Irlanda, lo hacen por problemas que pueden ser tratados exclusivamente por un NP),
  6. Liberar de cargas de trabajo y de tiempo a los médicos para que puedan ocuparse del incesante aumento de patologías que no pueden ser manejadas por los NP (ver tabla 1)
En relación a los logros específicos de los NP en los servicios de urgencias y emergencias, su autora dice que:
  1. Se produce una disminución de tiempos de espera desde el triaje hasta la consulta en 55 minutos,
  2. Hay un incremento de la satisfacción de los usuarios y disminución de reclamaciones/litigios en comparación con enfermeros registrados,
  3. Percepción de los NP como mejor valorada y aceptada,
  4. Se amplían las responsabilidades de los NP en la práctica clínica,
  5. Mayores posibilidades de referencia expandidas según necesidades de pacientes (terapia ocupacional y dietética),
  6. Se amplía el número de horas de servicio,
  7. Y los NP han sido incluidos en el proceso de acreditación hospitalaria (buenos resultados en relación a la calidad y eficiencia del servicio),
Finalmente para concluir decir que el NP tiene que tener, como dijimos anteriormente una formación de grado máster o superior y más de 5 años de experiencia en práctica clínica, así como haber realizado un número de “1.000 horas de supervisión clínica y asesoramiento formal de la competencia en el manejo de los casos correspondientes al ámbito de su práctica”. Para que el NP de Urgencias y Emergencias pueda llevar a cabo su desarrollo profesional continuado, manteniendo y ampliando sus competencias en la práctica clínica deberá:
  1. Tomar parte en la supervisión clínica y revisión a iguales,
  2. Contribuir a educar y entrenar al equipo multidisciplinar en el servicio,
  3. Colaborar en la expansión de las responsabilidades de la práctica de los Enfermeros en Práctica Avanzada e identificar necesidades, asumiendo la formación clínica y teórica expansora,
  4. Prestar atención basada en los estándares legales, éticos y profesionales de la práctica
  5. Y mantener una lista de evidencia del desarrollo profesional y aplicar criterios de reacreditación después de 5 años.
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