viernes, 13 de mayo de 2011

!!Feliz Internacional de la Enfermería, 2!!

Bueno,

después que el el señor blogger de Google, nos haya permitido acceder a la consola de nuestro blog para editar una nueva entrada, voy a intenter tratar de rehacer el post que hice ayer sobre lo que yo considero ¿qué es la Enfermería?.

Yo soy de esos enfermeros que nunca lo fuí por vocación, me explico. Cuando tenía 14 años y en pleno torrente de hormonas, me exigieron que o bien me dedicará a la "belle vie" como dicen los franceses y perseguir a las chicas, cosas que yo estaba encantado a hacer porque venía de un cole de todo chicos, o bien ponerme a estudiar en serio y averiguar que hacer y en que ganarme la vida. Pero por aquella época ocurrieron dos acontecimientos muy seguidos que cambiaron mi vida para siempre. El primero fue que tuve un accidente muy grave de moto en el que casi pierdo la vida, la prueba de que sobreviví es que estoy aquí para contarlo. Durante el tiempo que estuve en el hospital, siempre había unos profesionales que trabajaban allí, que se llamaban enfermeras/os, auxiliares, celadores, que estaban todo el tiempo por allí, 24 horas al día, 7 días a la semana y 365/366 días al año y que cuando tocabas el timbre, al que yo llamaba "botón de socorro" venía una de aquellas encantadoras/es señoritas/es para decirme, no sin muchas veces, con un tono un poco socarrón y despúes de tanto tiempo que nos conocíamos " que quiere el señorito David, ahora". Aunque estuve más de 1 mes sólo en una habitación de aislamiento, lo recuerdo como una de las etapas más felices de mi vida, aunque parezca mentira, jamás me sentí solo. Sólo estaba mal cuando me curaban la herida, pero lo hacían con tanto cariño, que enseguida se me olvidaba el dolor. En el otro lado se encontraban unos señores casi siempre encorbatados, trajeados que me visitaban una vez al día que, hacían salir a mi madre de la habitación, que hablaban entre ellos, algunas veces a las enfermeras y ráramente a mí, generalmente para preguntarme como me llamaba o como estaba,  y que como comprendereis eran los médicos. Por aquella época y tras pasarme el accidente yo empezaba a pensar en estudiar medicina para ayudar a la gente. Pero tras salir del hospital, ocurrió la segunda cosa que marcó mi vida y fue que  mi abuela, una de las personas que más he querido en mi vida cogió una neumonía, estuvo en la UCI y falleció 1 mes despúes. Yo fui el primero en enterarme que había muerto y la enfermera que salió me dijo que no había fallecido sola y que ella en todo momento la cogió de la mano hasta que se fue de este mundo. Para mí fue muy duro, pero eso me ha hecho fuerte en la vida, aunque actualmente no esté en el mejor momento de mi vida por otras circunstancias y cuando estoy un poco pachuco pienso en ella y sonrío.

Entrando en materia y para no seguir llorando más, tras muchas intervenciones que vinieron a posteriori me hicieron perder varios cursos de los que se conocía antiguamente por BUP y cuando hice el COU, me pasó como a muchos de los que luchábamos por estudiar medicina y "curar" a los enfermos, que no me llegó la nota. Por no alargarme mucho más no accedí a Medicina, ya que no tenía la nota suficiente...al final elegí Enfermería como carrera puente para estudiar Medicina. Pero todo cambió cuando entré en la escuela de Enfermeria y me di cuenta lo más importante, lo que me hacía sentirme bien como personal y lo que yo quería hacer no es curar, sino cuidar, en el sentido más amplio de la palabra, acompañar, consolar, prevenir, educar, empatizar, prestar unos cuidados desde una visión holística, integral, teniendo siempre muy presente variables muy importantes que intervienen en la salud como son las ambientales, sociales, psicológicas, psíquicas, económicas, educativas... Los enfermeros somos algo más que esas personas que van a las casas de la gente que pinchan intramusculares, ponen vías, hacen cuidados de urgencias, somos personas que nos gusta interactuar con nuestros pacientes, hablar con ellos, que se sientan como en casa. Ellos nos necesitan, nos consideran como su familia, somos sus ángeles de la guarda, incluso nos cuentas muchas cosas a las que su familia no se atreven a preguntar y nos piden consejo. Yo que he trabajado en un Servicio de Oncología/paliativos, se de lo que hablo. Yo antes no me consideraba un enfermero de vocación, pero despúes de 10 años de dedicarme a mis pacientes siempre con una sonrisa, un gesto una palabra amable, un hombro sobre el que llorar, intentar darles todo lo que ellos necesitan, ahora sí que me considero un enfermero de vocación y os aseguro que si me ofrecieran mucho más dinero por el que gano por hacer otro trabajo y abandonar definitivamente la enfermería, lo rechazaría. Yo voy contento a mi trabajo todos los días,  y eso no me lo podrá quitar jamás nadie en este mundo, me hace sentirme útil, valorado, querido, aumenta mi autoestimas. Hoy en día todo va muy deprisa y es importante apoyarnos en las herramientas que nos proporcionan las Nuevas Tecnología de la Información y de la Comunicacion (TIC'S) como pueden ser las historias clínicas, aplicaciones médicas, web 2.0 y pronto 3.0 que son espacios colaborativos donde los pacientes pueden interactuar con los profesionales de salud, buscar, preguntar y encontrar respuestas fiables y válidas a sus preguntas o dudas tanto en la salud como en la enfermedad, les podemos aconsejar, pero no olvidemos, que son herramientas que nos ayudan y facilitan a conseguir un fin, no son el objetivo, los objetivos son la mejora de los cuidados, facilitar el acceso a los pacientes a los servicios de salud, investigar para que la enfermería como ciencia con cuerpo de conocimientos propios evoluciones, educar a los paciente y a educadores, realizar labores asistenciales, aprender a gestionar los recursos de manera efectiva con los menores costes...

Aquí os dejo un video que he encontrado en you tube sobre la Historia de la Enfermería que me ha gustado mucho. Felíz día de la Enfermería con un día de retraso

video



Finalmente quiero decir que gracias a la Enfermería hoy en día tengo a dos hijas maravillosas y preciosas, las niñas de mis ojos que se llaman Elena y Alba en las que pienso en todo momento del día incluso, en sueños.
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