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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Problemas de salud Mental: El Trastorno de Déficit de Atención (TDA).

Hoy vamos a hablar de otro tema de salud mental, el Trastorno de déficit de Atención (TDA) y que seguro que a otros profesionales como al que escribe estas lineas, les ha tocado muy directamente -esto les puede permitir hablar con mayor conocimiento de causa- y que aunque a priori -nada más lejos de la realidad- podamos pensar que por su condición de enfermero, médico... están más capacitados, más preparados, tienen más conocimientos sobre como actuar y enfrentarse, actuar... sobre este problema y que creemos -ésta es una opinión personal- que estamos bastante seguros que muchas de las personas que albergan dentro de su núcleo familiar a alguien que lo sufre, compartirán con nosotros, que afecta de forma importante la manera en que se ha de afrontar la educación -en el caso de nuestros hijos-, con la que interactúan los miembros de la unidad familiar y allegados -los progenitores sobre todo-, la sociedad en general, las relaciones interpersonales y dentro de la propia pareja -entre los iguales-... y que por desgracia -otras vez se basa en lo observado en el entorno laboral, próximo y en el propio, del que escribe esta entrada-, se fundamentan más en tratar de establecer un diagnóstico diferencial -identificar los signos y síntomas que la definen, dar un nombre, clasificar, taxonomizar...- y con las que es posible que no se le esté dando el enfoque adecuado y basándose más en terapias con tratamiento farmacológicos -no estamos diciendo que no sean necesarias en ciertos casos muy concretos, pero no de forma generalizada ni como primera opción, ni la más fácil ni menos complicada, a corto y medio plazo...-, y que no ahondan directamente en averiguar las causas, en contraposición a las que hacen un seguimiento y dan apoyo mediante consultas por especialistas experimentados y apropiados, con la suficiente formación en esta patología como los psicólogos, educadores sociales, comunidad educativa, pedagogos... que utilizan una metodología específica para este problema de salud mental, como por ejemplo las que inciden directamente tanto sobre la causa, como los cambios en el comportamiento y entre las que podemos destacar las terapias conductistas, que simplificando y para que se comprenda de forma más clara, tratan de modificar, corregir, normalizar y apoyar las conductas adecuadas, como la de la escuela del psicólogo y filósofo Frederick Skinner mediante el uso de refuerzos y castigos (tanto positivos como negativos), de la teoría del condicionamento operante que las sostiene. 

Para entrar en materia, nos gustaría explicar para que se entienda más fácilmente lo que los profesionales sanitarios conocemos como el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y que en el ampliamente usado por los especialistas de la salud mental, Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en inglés Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, (DSM) en su quinta edición define y establece una serie de criterios diagnóstico que las pesonas que lo sufren tienen "un Patrón persistente de inatención" -falta o déficit de atención o concentración- "y/o hiperactividad e impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo" en el que para establecer un diagnóstico deben concurrir y... "que se caracteriza por:

1. Inatención,
 
Deben aparecer al menos y durante no menos de 6 meses, por lo menos 6 de los siguientes síntomas "en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales" y que... "a partir de los 17 años se requiere un mínimo de 5 síntomas" que se describen a continuación:

    • con frecuencia falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (pasar por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión),
    • se tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (p. ej., tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada),
    •  parece no escuchar cuando se le habla directamente (p. ej., parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente), 
    • no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (p. ej., inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad), 
    • tiene dificultad para organizar tareas y actividades (p. ej., dificultad para gestionar tareas secuenciales, para poner los materiales y pertenencias en orden, descuido y desorganización en el trabajo, mala gestión del tiempo, no cumple los plazos),
    • evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos),
    • pierde cosas necesarias para tareas o actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil),
    • se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados) y
    • olvida las actividades cotidianas (p. ej., hacer las tareas, las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

2. y/o hiperactividad e impulsividad.

Al igual que en el caso anterior los síntomas deben durar al menos 6 meses y deben concurrir conjuntamente no menos de 6 de los siguientes: 

    • con frecuencia juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento,
    • se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar),
    • corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto),
    • es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas,
    • está "ocupado," actuando como si "lo impulsara un motor" (p. ej., es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos),
    • con frecuencia habla excesivamente,
    • responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (p. ej., termina las frases de otros, no respeta el turno de conversación),
    • le es difícil esperar su turno (p. ej., mientras espera en una cola) y
    • interrumpe o se inmiscuye con otros (p. ej., se mete en las conversaciones, juegos o actividades, puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros). 

Nos gastaría contar también, como se dice en este documento, que "algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.... en dos o más contextos (p. ej., en casa, en la escuela o en el trabajo, con los amigos o parientes, en otras actividades)... que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos..., no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias)". 

Para concluir comentar que existen diferentes tipos entre los que se encuentran el de presentación combinada, TDAH (incluyen inatención e hiperactividad-impuslsividad en los últimos 6 meses), TDA predominante con falta de atención (sin hiperactividad ni impuslsividad en los 6 meses precedentes) y predominante hiperactividad-impulsividad (si no hay inatencion en los 6 meses anteriores), y niveles de gravedad (leve, moderado y grave) y que existen otros trastornos de déficit de atención/hiperactividad especificada y no especificada, así como otro transtorno especifico del lenguaje que no tienen relación con el TDA y que provocan al igual que algunos de estos, pero por mecanismos probablemente iguales y/o distintos, dificultad en la lectura, expresión escrita y cálculo matemático.

martes, 30 de junio de 2026

Problemas de salud mental: la ansiedad y el trastorno adaptativo

Empezamos hoy con un tema del que se está hablando mucho en la última década, la salud mental y más concretamente de la ansiedad y los trastornos adaptativos, a los cuales se les está prestando mucha más atención de lo que se hacía en la última década del siglo XX y a principios del actual, debido al miedo a la estigmatización de las personas que la sufrían y a los prejuicios que estos problemas de salud generaban en la población.

Si hablamos de ansiedad, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) en su documento online, de cuyo enlace os dejamos a continuación, que lleva por título Enfermedades de conducta y relación, en la que la define como "la ansiedad es la sensación que las personas experimentan cuando se sienten amenazadas o se enfrentan a situaciones difíciles o estresantes" y "es una reacción normal que nos ayuda a buscar soluciones y a defendernos en estas situaciones" en la que se pueden notar "palpitaciones, diarrea, mareo, boca seca, tensión muscular, dolor de cabeza o, en ocasiones, irritación, dificultad para dormir"... Según este documento, el objetivo terapéutico es "hacer tolerable esta sensación modificando pensamientos y conductas, aunque la ansiedad no desaparezca por completo" y para ello realiza una serie de recomendaciónes tales como:
  1. hacer un listado de las situaciones y actividades, ordenándolas según el grado de preocupación que causan, de menor a mayor, lo que puede ayudar incluso a que seamos conscientes de que algunas son poco importantes,
  2. valorar aquellas sobre las que hay posbilidad de actuar y se puede modificar,
  3. revisar el estilo de vida y verbalizar todo aquello que preocupa a un amigo o un ser querido en el que se confía, lo que a veces puede ser suficiente para calmar la ansiedad,
  4. respetar las horas de sueño,
  5. hacer ejercicio de manera regular, por ejemplo pasear,
  6. reducir o limitar el consumo de alcohol, café o té,
  7. no fumar ni consumir drogas,  
  8. hacer descansos en el trabajo,  
  9. programar y llevar a cabo actividades de ocio diarias y
  10. tratar de pasar más tiempo con las personas con las que se disfruta de su compañia...
Si todas estas medidas no ayudan o no contribuyen a mejorar los síntomas según la SEMFYC se deberá consultar con el médico en el caso de que: 
  1. los síntomas son muy intensos y/o molestos, 
  2. Si la ansiedad le produce dificultades en su trabajo, en el hogar o en sus relaciones sociales,
  3. si no se mejora y no se consigue saber cuál es la causa de la ansiedad,
  4. si se experimenta una sensación repentina de pánico, un deseo de huir de la situación o una sensación intensa de pérdida de control en esa situación, 
  5. si se presenta un miedo incontrolable, por ejemplo a ser infectado o enfermar, 
  6. si presenta síntomas de ansiedad en supermercados, ascensores, lugares habituales...
  7. si se hacen acciones de forma compulsiva y repetitiva como por ejemplo lavarse constantemente las manos, revisar múltiples veces si ha apagado el gas o las luces, 
  8. si la ansiedad aparece al recordar una mala circunstancia o hecho previo, por ejemplo un agresión, un accidente...., pasado un tiempo razonable del hecho (aproximadamente, más de 2 meses) y
  9. si se han intentado tomar medidas y cuidados personales durante varias semanas y éstos han sido infructuosos...
En cuanto al trastorno adaptativo en otro documento que lleva el mismo nombre, de la SEMFYC y que por supuesto podéis consultar integramente en el siguiente enlace, se explica que "en situaciones difíciles de la vida" como "la pérdida de empleo, enfermedades, divorcio, problemas económicos...)..., en los cambios importantes (matrimonio, nacimiento de un hijo, cambio de domicilio o de país, etc.), una persona puede sentirse nerviosa, irritable, incluso triste o notar cambios de conducta o síntomas de ansiedad... y cuando la adaptación a estos cambios le cuesta mucho o afecta a su vida diaria, es posible que se tenga un trastorno adaptativo. En este documento para hacer frente a este tipo de situaciones se recomienda:
  1. hablar de como nos sentimos con familiares y amigos, 
  2. recuerdar si antes se vivió una situación similar y como se actuó y/o como se superó, si así fue el caso,
  3. tratar de ordenar las ideas, tratando de idenficar las cosas que más nos preocupan,
  4. .escribir en una libreta los problemas actuales y ordenarlos según el grado de preocupación que nos causen, de menor a mayor,
  5. centrarnos en un solo problema, empezando por el que nos parezca más fácil de solucionar,
  6. hacer una lista con todas las posibles soluciones para ese problema, que deben ser alcanzables y realistas, 
  7. elegir la solución que consideramos con más posibilidades de llevar a cabo,
  8. pensar cómo llevarla a cabo y ponerlas en marcha, 
  9. que puede ser útil elaborar una lista de situaciones en las cuales nos encuentramos mejor y no solemos pensar en sus problemas,
  10. recuerdar que es normal sentirse nervioso, decaído o triste después de sufrir un acontecimiento vital adverso, que a la mayoría de personas les ocurre lo mismo que a nosotros y que lo normal es que la situtación vaya mejorando con el tiempo
  11. y que puede ayudar hacer ejercicio físico, tomar baños... 

Al igual que en el caso de la ansiedad, se debe consultar con el médico de atención primaria si:

  1. no se pueden controlar los síntomas,
  2. cuando nuestra vida laboral, social y familiar se vean muy afectadas,
  3. si la causa ha sido la pérdida de un ser querido,
  4. si se nos ha diagnosticado anteriormente de otros problemas, como ansiedad generalizada o depresión y 
  5. si la duración de los síntomas es excesiva (más de 2-3 meses).

Para concluir, os dejamos un documento en el que se habla de los ejercicios de relajación y un video de la relajación muscular progresiva de jacobson, que a mí mejor me han funcionado personalmente y con frecuencia recomiendo a mis pacientes.