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viernes, 14 de febrero de 2025

Apneas del sueño y obesidad

Volvemos de nuevo el día de San Valentín (enhorabuena a todos los enamorados/as) para hablar de las alteraciones o problemas respiratorios más frecuentes que provocan trastornos del sueño, así como la relación que el sobrepeso y la obesidad tienen e inciden en su aparición y el tratamiento de las mismas.

Para empezar, os dejamos un artículo muy interesante, en que como siempre podéis consultar en el siguiente enlace y que se llama Prevalencia de los trastornos respiratorios del sueño y factores asociados en el que se explica "que los Trastornos Respiratorios del Sueño (TRS), constituyen un grupo de alteraciones que abarcan desde el ronquido hasta la apnea (interrupción de la respiración) más severa, caracterizados por un aumento de la resistencia al flujo aéreo o paso de aire en las vías respiratorias. Los TRS deben considerarse un problema trascendente debido al aumento de la morbilidad que llevan asociada, como hipertensión arterial, enfermedad coronaria, ictus, accidentes de tráfico y disminución de la calidad de vida". Entre los tipos más comunes de los Trastornos Respiratorios del Sueño se encuentran el Síndrome de Aumento de la Resistencia de la vía Respiratoria Superior (SARVAS) y el Síndrome de Apnea e Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHOS).

Según el documento de la Sociedad Española de Cardiología, Consenso Nacional sobre Síndróme de Apneas-Hipoapneas del Sueño el (SAHOS) "consiste en la aparición de episodios recurrenetes de limitación al paso del aire durante el sueño, como consecuencia de una alteración anatómico-funcional de la Vía Aérea Superior (VAS) que conduce a su colapso, provocando descensos de la saturación de oxihemoglobina (SaO2), simplificando para que se entienda, la cantidad de oxígeno que es transportada por la sangre y microdespertares que dan lugar a un sueño no reparador, somnolencia diurna excesiva, trastornos neuropsiquiátricos, respiratorios y cardíacos".  Decir también que en este documento se habla de que "la fisiopatología (causas) del SAHOS es compleja y todavía no bien conocida.... "la estabilidad en el calibre de la Vía Aérea Superior (VAS) depende de los músculos dilatadores orofaríngeos (parte posterior de la boca) y abductores, que normalmente son activados de forma rítmica durante cada inspiración... y explican que "los factores que favorecen el colapso incluyen el estrechamiento de la vía aérea superior (Factor Anatómico), una pérdida excesiva del tono muscular (Factor Muscular) y el defecto en los reflejos protectores (Factor Neurológico). Los factores que reducen el calibre de la VAS comportan un aumento de la resistencia con generación de una presión negativa faríngea durante la inspiración que predispone al colapso. Los factores anatómicos además, tienen repercusión sobre los otros dos (muscular y neurológico). La micrognatia (mandíbula inferior más pequeña) por ejemplo, lleva la base de la lengua hacia atrás y ello interfiere en la eficacia muscular... Los obesos además suelen tener menores volúmenes pulmonares especialmente con menor capacidad residual funcional, hecho que influye negativamente en el tamaño de vía aérea y su estrechamiento... Además, el depósito graso entre las fibras musculares reduce su capacidad contráctil...Los factores musculares juegan así mismo, un papel relevante en la fisiopatología del SAHOS... Una reducción o desaparición de la actividad de los músculos dilatadores se evidencia durante el sueño, sobretodo en pacientes con SAHOS. Por contra la actividad del diafragma cambia muy poco durante el sueño, lo que provoca un desplazamiento del equilibrio hacia las fuerzas de cierre...

De la misma manera, cambios en la estabilidad del sistema de control respiratorio y el descenso del volumen pulmonar en el sueño, pueden jugar también un papel importante. Independientemente del papel de estos factores es importante resaltar, que a pesar de los rasgos que un individuo pueda tener que predispongan a SAHOS, la VAS sigue abierta en vigilia y se cierra sólo en sueño. Es decir el SAHOS es una alteración dependiente de mecanismos de sueño, ya que sólo ocurre en sueño. Por extensión, incluso en individuos con VAS estrechada, la patología es, en último extremo causada por el impacto de los mecanismos cerebrales del sueño en el proceso en el control de músculos faríngeos, el tono de los cuales es necesario y suficiente para mantener la VAS abierta en vigilia. Entre los principales síntomas que aparecen en este síndrome son, como está descrito en cuadro que os dejamos a continuación, durante la noche, ronquidos, sensación de asfixia, sudoración excesiva, orinar muchas veces o incontinencia en los niños, ardor y reflujo de ácidos del estómago... y durante el día, excesiva somnolencia, sueño no reparador, ausencia de deseo sexual...

Por otro lado, Segun la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, "el Síndrome de Aumento de la resistencias de las Vías Aéreas (SARVAS), se trata, al igual que el SAHOS (Síndrome de Apnea e Hipoapnea Obstructiva del Sueño), de un trastorno respiratorio del sueño en el cual puede haber ronquido por aumento de las resistencias respiratorias, con incremento de los esfuerzos respiratorios que conllevan a microdespertares con desestructuración del sueño. "El síntoma central de este cuadro es la somnolencia diurna excesiva,... describiéndolo más bien como cansancio, fatiga, decaimiento, etc. Además, en ocasiones se confunde con depresión y fatiga crónica. Generalmente existe roncopatía asociada, siendo esta, a veces, el motivo de consulta. Desde el punto de vista fisiopatológico, el cuadro del SARVAS es similar al del SAHOS, de modo que en él se produce un colapso completo o parcial de la vía aérea superior (VAS) que disminuye o anula el flujo, en el SARVAS, el estrechamiento de la VAS es lo suficientemente intenso como para provocar un aumento del trabajo respiratorio que reabra la vía aérea superior, por lo que no acaba en una apnea" A diferencia del SAHOS, las obstrucciones al flujo aéreo y desaturaciones de oxígeno son mínimas" Hay autores que sitúan el SARVAS en una situación intermedia entre el ronquido simple y el SAHOS. Otra diferencia con el SAHOS es que el SARVAS se da por igual tanto en mujeres como en hombres, así como en sujetos delgados y jóvenes. Además, los pacientes con SARVAS suelen informar de dificultad para iniciar el sueño (insomnio de inicio), frecuentes despertares nocturnos con dificultad para volver a dormir (insomnio del mantenimiento del sueño), y en ocasiones incluso parasomnias (sonambulismo, crisis de pánico nocturno...). Durante el día estos enfermos experimentan fatiga, más que somnolencia y además es relativamente frecuente el hallazgo de hipotensión, en ocasiones ortostática (tras cambios de posición normalmente de tumbado sentado a ponerse de pie), a diferencia del SAHOS que se relaciona con hipertensión. Decir también que se conoce poco la frecuencia de esta enfermedad, pero se cree que debe ser más frecuente de lo que se llega a diagnosticar.

En el tratamiento de la Trastornos Respiratorios del Sueño, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y de Cirugía de Cabeza y Cuello " en 
el caso de los SARVAS deben ser tratados, puesto que la hipersomnia crónica se asocia a una disminución de la calidad de vida, compromiso del rendimiento laboral o académico y a una mayor ocurrencia de accidentes de tráfico y laborales", que es importante el diagnóstico precoz ya que hasta la mitad de los pacientes "pueden desarrollar finalmente un cuadro completo SAHOS al cabo de los años,... que la utilidad de la presión positiva continua de la vía respiratoria (CPAP) en el SARVAS, condiciona la mejoría de la somnolencia diurna, el aumento del sueño delta (fase en la que se determina la eficiencia del sueño) y la disminución del número de microdespertares". En relación a los "procedimientos quirúrgicos, tras la realización de la septoplastia (remodelación del tabique nasal) con resección parcial de cornetes se ha observado que al disminuir la resistencia nasal, disminuye el número de microdespertares. Por ello, en el caso de pacientes con síndrome de resistencia aumentada de la vía aérea superior sin respuesta al tratamiento médico general y mala tolerancia del CPAP nasal, debería considerarse la opción quirúrgica, especialmente cuando concurran factores anatómicos predisponentes y potencialmente corregibles".

Finlamente decir que, según se detalla en el artículo Protocolo para el síndrome de apnea hipopnea obstructiva del sueño en adultos. Recomendaciones actuales, "el tratamiento de elección para todos los grados de severidad de SAHOS son a) presión positiva en la vía aérea (PAP) es un mecanismo que genera una apertura neumática de la vía aérea actuando como una férula que evita que esta colapse y lleva a una reducción en la aparición de apnea... que la CPAP es el manejo indicado para el SAHOS moderado a severo...para mejorar la calidad de vida y como terapia conjunta para lograr disminución de niveles de presión arterial..., que la forma de administración más sustentada en la literatura es la vía nasal, se pueden ofrecer alternativas con el fin de mejorar el confort y la adherencia, en especial en los casos en que se requiere una presión muy alta... y se puede adicionar calor húmedo para disminuir las molestias, b) la pérdida de peso idealmente hasta lograr un IMC≤25, hacer ejercicio, terapia posicional y evitar el consumo de alcohol y de sedantes antes de dormir, c) La terapia posicional consiste en mantener al paciente en posición no supina durante el sueño (no boca arriba) y se realiza mediante la utilización de un dispositivo de posición (alarma, pelota de tenis cosida en la zona de la espalda del pijama,...), d) dispositivos de reposicionamiento mandibular (férulas) que cubren los dientes superiores e inferiores y sostienen la mandíbula en una posición avanzada respecto a la posición de reposo, mientras que los de retención lingual sostienen solo la lengua en una posición más anterior respecto a la de reposo, sin reposicionamiento mandibular, e) el manejo farmacológico como una opción de tratamiento en los pacientes con SAHOS... para condiciones subyacentes como hipotiroidismo, acromegalia (niveles elevados de hormona de crecimiento en adultos) y rinitis alérgica (corticoide nasal) y f) el manejo quirúrgico para SAHOS, que incluye una variedad de procedimientos reconstructivos o de bypass de la vía aérea superior, a menudo dirigidos a una localización y/o escalonados... en pacientes con SAHOS leve, que presenten alteraciones anatómicas que generen obstrucción severa y puedan corregirse con la intervención... y la cirugía bariátrica como un manejo conjunto con terapias de primera línea como el CPAP, en pacientes que cumplan los criterios para ser llevados a este tipo de intervención (obesidad mórbida)

lunes, 20 de enero de 2025

Peso corporal y diabetes

Para empezar desear a todo el mundo un feliz año nuevo. Tras unas largas y merecidas vacaciones, hoy vamos a continuar hablando de la diabetes y la relación que existe entre el diagnóstico y control de la diabetes con el peso corporal. Decir que lo que anteriormente o lo que se ha denominado por la gente coloquialmente prediabetes, "tener un poco de azúcar"... y que actualmente recibe el el nombre y diagnóstico de intolerancia a los glúcidos o azúcares como comentamos en una publicación anterior, se caracteriza por tener valores por encima de la normalidad (cifras mayores de 100-105 mg/dl) pero que están por debajo del umbral del diagnóstico de la diabetes (valores inferiores a 125-130 mg/dl). La prediabetes se asocia de forma clara a un incremento en el riesgo de progresión de intolerancia a azúcares a diabetes tipo II y con el de padecer una enfermedad cardiovascular, por lo que es muy importante identificar, planificar y llevar a cabo intervenciones de forma precoz para trata de reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y al incremento del riesgo.

Para poder entender que repercusión tiene el peso y el exceso de acumulación de grasa corporal en la aparición y progresión de enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión arterial...), es necesario que hablemos y definamos que tipos de grasa corporal en función de su localización y función que realiza en nuestro cuerpo. Según donde se encuentra la podemos clasificar en grasa visceral y grasa subcutánea. La grasa visceral es la que se aloja en las zonas más profundas del abdomen y alrededor de los órganos y que se va acumulando con la edad, estando relacionada con problemas metabólicos como la dislipemia (niveles elevados de colesterol y/o triglicéridos) e intolerancia a azúcares y diabetes. La resistencia a la insulina (las células de nuestro organismo principalmente las del hígado, músculos y la grasa no responden bien a la insulina, lo que no les permite introducir el azúcar dentro de las mismas y producir energía, a pesar de que el páncreas aumente la producción de la misma), la alteración de perfiles lipídicos (niveles de colesterol HDL o colesterol bueno, LDL o colesterol malo y triglicéridos)... son algunos mecanismos que predisponen a padecer diabetes y la enfermedad cardiovascular. Por este motivo, la pérdida de peso, en particular del tejido adiposo o grasa visceral, es uno de los pilares en el manejo de la prediabetes. Por otro lado, la grasa subcutánea es la que se encuentra justo debajo de la piel, es la más abundante del cuerpo y diferente dependiendo de dónde se encuentre. La grasa subcutánea produce más ácidos grasos, lo que puede aumentar la resistencia a la insulina y el riesgo de enfermedades metabólicas, pero la de la parte inferior del cuerpo, capta y almacena grasa de manera eficiente, lo que le confiere un carácter protector contra las enfermedades.

El estudio del Diabetes Prevention Program (DPP) uno de los trabajos más importantes en prevención de diabetes en personas con intolerancia a glúcidos y cuyo enlace os dejamos, “mostró que los pacientes que realizaron cambios en el estilo de vida tuvieron una caída de peso promedio de 6,7 % al final del seguimiento que se asoció a reducción relativa del riesgo de progresión a diabetes de 58 %, calculándose incluso que por cada kg de peso perdido se observó disminución de 16 % del riesgo para evolucionar a diabetes. Los resultados obtenidos en el DPP se han establecido con pérdida de peso moderada (entre 5 % y 7 %), por lo que habría de inferirse que con una pérdida de peso mayor los beneficios también aumentarían. De hecho, en un sub-análisis del estudio DPP se encontró que el riesgo de progresión de diabetes se redujo en 76 % en pacientes que perdieron más de 7 % del peso corporal durante el estudio”

Por otra parte, el tratamiento médico del sobrepeso y la obesidad ha cambiado de forma notable con el desarrollo de fármacos como los análogos del receptor del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) y los agonistas duales del receptor de GLP-1 y del receptor del polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa (GIP) que generan pérdidas de peso cada vez mayores, de 15 % hasta 21 %, lo que supone mayor probabilidad de evitar el desarrollo de diabetes. En épocas anteriores, la consecución de pérdidas de peso superiores a 10 % con cambios en el estilo de vida y terapia médica era complicada. En la actualidad, la aparición de fármacos altamente efectivos para reducir peso, como tirzepatida y semaglutida, así como otros fármacos que se encuentran en diferentes estadios de estudios clínicos están contribuyendo al impacto positivo en muchas personas con sobrepeso, obesidad y prediabetes.
Finalmente para concluir comentar que, la mejor manera de disminuir de peso y reducir la grasa corporal, es mantener un estilo de vida saludable, que incorpore:
  • medidas dietéticas: 
  1. para perder peso ingerir menos calorías de las que consumen (déficit calórica no superior a 20%),
  2. la dieta debe incluir proteínas magras, cereales integrales, lácteos bajos en grasa, frutas y verduras,
  3. tener en cuenta que la proteína aporta un efecto saciante pero no se debe consumir en exceso, ya que puede provocar problemas renales, hepáticos
  4. ingerir menor cantidad de alimentos y con mayor frecuencia (cada 3-4 horas) para aumentar y optimizar el metabolismo energético de obtención y consumo de energía
  5. y es aconsejable reducir la cantidad de carbohidratos, azúcares, sal y carnes rojas en la alimentación
  • Ejercicio:
  1. como el cuerpo almacena energía en forma de grasa, para eliminarla es clave quemar calorías,
  2.  los principales ejercicios que favorecen la eliminación de calorías son los aeróbicos, de fuerza y el entrenamiento en intervalos de alta intensidad (este tipo de entrenamiento alterna series de esfuerzo intenso y recuperación rápida)
  3. y se recomienda realizar al menos 180 minutos a la semana de actividad física (3 días a la semana de 1 hora de duración de actividad intensa, bien 30 minutos de ejercicio al día de intensidad moderada o caminar a paso ligero/rápido 45-60 minutos todos los días...) 
  • Sueño: 
  1. Dormir muy poco aumenta el hambre y predispone a consumir alimentos ricos en carbohidratos y calorías. 
  2. Desarrollar una rutina nocturna que no incluya pantallas ni comidas pesadas justo antes de acostarse
  • Reducción del estrés: 
  1. El estrés activa una hormona llamada cortisol, que en cantidades elevadas puede limitar la capacidad para perder peso porque indirectamente pide al cuerpo que retenga el exceso de grasa.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

¿Qué es el colesterol “bueno” y el “malo”?

En esta ocasión, vamos a tratar clarificar y contar a qué nos referimos los profesionales sanitarios cuando hablamos del colesterol bueno y malo, así como los triglicéridos y el colesterol, que son las grasas que se encuentran en algunos de los alimentos que consumimos de forma continuada y que debemos consumir con moderación.

El colesterol es un tipo de grasa que está presente en todas las células de nuestro organismo y que es producido por nuestro hígado para formar las membranas o estructura externa que rodea el núcleo de nuestras células y las hormonas (moléculas producidas por diferentes órganos de nuestro organismo como el hígado, riñones... y que envía mensajes a nuestro sistema endocrino para regular los procesos esenciales de nuestro organismo como el hambre, la sed, la presión arterial...) y que están presente, como hemos dicho antes, de forma importante en las grasas, denominadas saturadas, de los alimentos de origen animal como la carnes rojas, huevos y productos lácteos, además de las grasas de los aceites vegetales tropicales como el coco y la palma. Una dieta alta en consumo de grasas saturadas puede incrementar los niveles de colesterol, que van a ir depositándose en las paredes de los vasos sanguíneos (venas y arterias), obstruyendo y disminuyendo su flujo, provocando enfermedades cardiovasculares.

Según un artículo de la Sociedad Española de Cardiología que podréis consultar en el siguiente enlace, El colesterol elevado es el responsable del 60% de las enfermedades del corazón y destaca "...que el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular está directamente relacionado con los niveles de colesterol total en sangre"... así como que ..."el 56,1% de los españoles de más de 25 años (58,9% de hombres y 52,9% de mujeres) tiene el colesterol elevado... y ... el 16,4% de los españoles tiene valores considerados muy altos y que requieren tratamiento cuando se encuentran por encima de los 240 mg/dl", los elevados o limítrofes, que deben ser reducidos y que se localizan en cifras entre 201-239 mg/dl y los valores recomendados, deben ser inferiores a 200 mg/dl". "Controlar los niveles de colesterol es fundamental para preservar la salud, ya que esta grasa es el responsable del 8%... de enfermedades de los países desarrollados, del 60% de las enfermedades de corazón y del 40% de los infartos cerebrales. Algunas maneras de reducir el nivel de colesterol son cambiar la alimentación, iniciar un programa de ejercicio físico y tomar medicamentos reductores del colesterol". El riesgo de colesterol elevado, o hipercolesterolemia, suele aumentar con la edad, y el trastorno es más común en las mujeres que en los hombres. La obesidad de cualquier tipo, la falta de actividad física y la diabetes son otros factores de riesgo importantes.

Una vez hemos establecido los valores de colesterol total, es necesario explicar, como bien se hace en el artículo mencionado anteriormente decir que... "el hígado fabrica el 80% del colesterol que hay en el organismo, mientras que el 20%-25% restante se obtiene a través de la ingesta de alimentos de origen animal, ricos en grasas saturadas"... y "el colesterol total se puede subdividir en varias fracciones"... el colesterol HDL o colesterol bueno, que se compone de unas partícula denominada lipoproteína de alta densidad, que protege del desarrollo de enfermedades cardiovasculares, porque extrae el exceso de colesterol de las arterias y el resto de tejidos, y lo transporta al hígado donde es eliminado a través de la bilis y el colesterol LDL o colesterol malo o lipoproteína de baja densidad..." que se considera perjudicial "porque es el encargado de transportar el colesterol a los tejidos y cuando sus valores son elevados penetra en las arterias, formando placas de aterosclerosis... que "pueden llegar a producir obstrucciones al flujo sanguíneo y causar angina de pecho, falta de riesgo en el cerebro o en las piernas... favorecer la formación de un trombo que ocluya completamente el riego sanguíneo, lo que se manifiesta como un infarto agudo de miocardio, un infarto cerebral o una isquemia aguda de una extremidad". Destacar también de este artículo que, "el HDL (colesterol bueno) debe superar los 40 mg/dl y el LDL (colesterol malo) no debe rebasar los 155 mg/dl... y que "ambos sexos deben mantener los niveles de colesterol malo por debajo de los 130 mg/dl de LDL"... destacando que "gozar de una buena salud cardiovascular consiste en no superar nunca la cantidad de colesterol total recomendada y en reunir la mayor proporción posible de HDL y la mínima de LDL en el organismo".

Decir también que la Sociedad Española de Cardiología (SEC) " recomienda:
  • practicar ejercicio físico de forma regular, porque aumenta los niveles de HDL,
  • limitar la ingesta de grasas saturadas presentes en alimentos con grasa de origen animal, como la mantequilla, los quesos, los embutidos, la yema del huevo, las vísceras y las carnes muy rojas, ya que incrementan los niveles de LDL,
  • evitar el consumo de productos industriales, muy procesados, ya que contienen grasas trans, muy perjudiciales para la salud, que elevan el LDL,
  • ... se debe seguir una dieta cardiosaludable, como la Dieta Mediterránea, basada en el consumo de verduras y frutas (ricas en fibra), pescado azul, aceite de oliva y frutos secos con moderación (porque contienen grasas saludables que aumentan el HDL), así como de vino (no más de dos copas al día),
  • abandonar el tabaquismo, que reduce de forma importane el HDL
  • y tomar la medicación (estatinas u otros fármacos) que prescriba el médico para reducir los niveles de colesterol LDL en los casos en que sea necesario, como el de los pacientes con hipercolesterolemia familiar, una enfermedad hereditaria por la que se tiene el colesterol elevado desde el nacimiento.
Finalmente para concluír, os dejamos una receta saludable para hacer mayonesa o alioli casero para aderezar vuestros platos o alimentos preferidos y no usar las salsas ultraprocesadas de los supermercados y grandes superficies, que añaden grasas monoinstaturadas o saturadas del aceite de girasol, palma... ya que hemos sustituído por el aceite de oliva virgen que contribuye a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos y que no contiene como aglutinante, ni patata ni almidón ni ningún otro feculante o hidrato de carbono como azúcares simples o de cadena larga, que pueden contribuir a aumentar el riesgo y/o provocar a medio largo plazo, una intolerancia a los hidratos de carbono y/o diabetes.