Hoy vamos a hablar de los Accidentes Cerebrovasculares (ACV), ictus o como mucha gente los llama y conoce coloquialmente, el infarto cerebral o derrame cerebral, las principales causas que los provocan, los tipos que existen, las medidas que podemos adoptar para prevenir que estos se produzcan -Educación para la Salud- y los tratamientos más comunes que disponemos para evitar o disminuir las secuelas, la rehabilitación...
1. ACV isquémico o trombo/embólico (infarto cerebral).
"Representan aproximadamente el 87 % de todos los ataques cerebrales, es el tipo más común, y se produce cuando un coágulo sanguíneo, denominado trombo, obstruye el flujo de sangre e impide la llegada de oxígeno a ciertas partes del cerebro... generalmente se producen durante la noche o en las primeras horas de la mañana" y dentro de este tipo encontramos... el "Accidente Isquémico Transitorio Transitorio (AIT) que en algunas ocasiones "puede preceder a un ACV trombótico" y en "el que flujo de sangre al cerebro solo se bloquea por poco tiempo, generalmente no más de 5 minutos... y "los síntomas duran poco -menos de 24 horas- y no causan daño cerebral permanente ni secuelas, pero actúan como una señal de advertencia grave ante un posible inminente ACV.
2. ACV hemorrágico (derrame cerebral).
Pueden ser de dos clases: la hemorragia cerebral o intracraneal que se produce por una aneurisma (dilatación de un vaso sanguineo débil o anómalo) que se rompe .. y provoca un derrame de sangre dentro del cerebro.... y la hemorragia subaracnoidea, que se localiza ... en el espacio subaracnoideo -es el que está delimitado por la capa más interna o meninge del cerebro, denominada piamadre y la siguiente capa o meninge llamada aracnoides- cuando se rompe un vaso sanguineo y la sangre que se derrrama, lo hace fuera del cerebro.
Según la SEN, "solo un 50% de las personas que ven a un paciente que está sufriendo un ictus son capaces de reconocer los síntomas que lo identifican, entre los que se encuentran:
- la debilidad y pérdida de fuerza parcial (hemiparesia) o completa (hemiplejia) que limita, en el primer caso y que impide en el segundo, la movilidad de un lado del cuerpo,
- la pérdida parcial o completa de la sensibilidad en una parte del cuerpo (parestesia o anestesia)... que generalmente afecta a una mitad del cuerpo y se manifiesta sobre todo en la cara y/o en las extremidades,
- la alteración brusca del lenguaje que provoca problemas para hablar como la disartria (habla lenta o muy rápida, entrecortada o confusa, con dificultad para pronunciar o articular las palabras con claridad) y dislalia o dificultad o incapacidad para prononciar ciertos fonemas o grupos de ellos, por ejemplo cambiando un sonido por otro (decir "tasa en vez de casa"), omitiéndolo (decir "ol en vez de sol"), emitiendo un sonido de forma incorrecta o poco clara (distorsión) y agregando un sonido que no corresponde dentro de la palabra,
- los problemas para entender el significado o con claridad lo que se le dice, de compresión lectora y escrita,
- de la visión, como pérdida de vista por un ojo, ver doble (diplopia) o pérdida de la visión en algún lado de nuestro campo visual,
- la alteración y pérdida de la coordinación o el equilibrio,
- dolor de cabeza muy intenso y diferente a otros dolores de cabeza habituales,
- ...
- llevar una alimentación equilibrada que priorice el consumo de frutas (al menos 5 piezas al día), verduras, frutos secos, aceite de oliva virgen y pescado (sobre todo el azul ya que contienen un nivel elevado de ácidos grasos omega 3, 6 y 9), que disminuyen el riesgo de ictus, como la de "la dieta mediterranea".., reduciendo y limitando el consumo de alimentos ultraprcesados, sal, azúcares añadidos y grasas saturadas (carnes rojas),
- "realizar ejercicio físico al menos 3 días por semana durante al menos 30 minutos... siendo lo más accesible el caminar,
- evitar o disminuir un consumo excesivo de alcohol (máx. 2 vasos pequeños de vino al día),
- evitar el tabaco... ya que "los fumadores tienen el doble de riesgo de sufrir un ictus" que los no fumadores...,
- hacer una mejor gestión de las emociónes ya que... el "estrés o tristeza aumentan el riesgo de ictus"... mientras que "la felicidad u optimismo, lo disminuyen",
- "realizar revisiones médicas periódicas" y análisis completos de colesterol, triglicéridos, azúcar... en sangre",
- "hacer controles de tensión arterial periódicos, tratando de mantener las cifras entre 120-130/70-80 mm de Hg, así como vigilar la salud del corazón y las arterias"... ya que "la hipertensión daña las arterias del cerebro y es la causa más importante de sufrir un ictus"..., junto con "las enfermedades del corazón"...,
- aumentar la "actividad intelectual", como jugar a cartas, aprender idiomas, leer... "porque ayuda al cerebro a estar mejor preparado para recuperarse ante un posible ictus".
- Tratamiento del ictus isquémico.
Se distinguen dos fases diferenciadas: la primera (tratamiento revascularizador) que tiene como objetivo y finalidad deshacer o extraer, en el menor tiempo posible, el coágulo que está cortando la circulación natural de la sangre en el cerebro y restablecer el flujo sanguíneo cuanto antes para conseguir que la lesión cerebral tenga el mínimo impacto posible y consta de:
trombolisis endovenosa, que consiste en administrar, durante un tiempo limitado a través de la vena una medicación que disuelve el trombo y que es efectivo en un 40 % de los casos y
trombectomía mecánica (intervencionismo neurovascular), que se utiliza cuando un trombo ha obstruido una de las arterias más grandes que lleva el flujo sanguíneo al cerebro y consiste en introducir catéteres por una arteria (generalmente la femoral) para llegar a la arteria cerebral ocluida y destaparla y se realiza en aquellos casos en los que el fármaco no ha resultado efectivo o cuando no es posible administrarlo.
y la segunda etapa es evitar que el paciente vuelva a tener un ictus en los días posteriores, haciendo las pruebas necesarias para conocer su origen, controlar la presión arterial con fármaco administrados por vía intravenosa u oral, controlar y mantener los niveles de glucosa, ya que altos niveles de azúcar en sangre (hiperglucemia) se asocian a una peor recuperación del ACV y de oxigenación adecuada de la sangre, aportar fluidos, dieta adecuada, tratamiento de las complicaciónes asociadas al ictus y administración un tratamiento preventivo ajustado a la causa de éste (fármacos antiagregantes como el acido acetilsalicílico, que limitan la actividad de las plaquetas y anticoagulantes que interrumpen la coagulación sanguínea como el clopidogrel, warfarina, heparina...)
- Tratamiento del ictus hemorrágico.
"Pretende frenar el sangrado que se ha producido por la rotura de un vaso y evitar el aumento de tamaño de la hemorragia", mediante "una monitorización periódica del paciente para conocer el nivel de conciencia" y el déficit neurológico durante las primeras 72 horas, "el control intensivo de la presión arterial, de los niveles de glicemia" (azúcar en sangre) y de la fiebre para prevenir posibles complicaciones. "El sangrado cerebral puede causar inflamación del tejido cerebral circundante" o edema, lo que hace necesario la administración de medicamentos por vena para reducirla y en personas que reciben un tratamiento con anticoagulantes orales o que tienen alteraciones de la hemostasia (proceso que realiza el organismo para frenar la hemorragia sanguínea), se debe corregir lo más rápido posible. "En los casos más graves, los especialistas pueden recomendar una cirugía para drenar la hemorragia y también es posible que el paciente necesite" una angioplastia, en caso de que "la hemorragia sea secundaria a la rotura de un aneurisma, que se puede taponar mediante la colocación de unos muelles o mallas (stents) o mediante la colocación de unas grapas (clips) por cirugía, lo que deja la pared del vaso lesionado fuera de la circulación, con lo que se evita que pueda volver a sangrar".
- en los tres primeros meses es cuando se produce un mayor grado de recuperación neurológica,
- en los seis primeros tiene lugar la recuperación funcional (movilidad, sensibilidad...),
- aproximadamente al año se produce la adaptación a la discapacidad y la reintegración en la comunidad y
- hasta los dos años, el lenguaje y el equilibrio pueden seguir mejorando.
- el fisioterapeuta que interviene en situaciones en las que tras sufrir un ictus, se presentan déficits motores, por ejemplo, al andar, en el equilibrio, pérdida de fuerza y tono muscular...
- el terapeuta ocupacional, que en caso de un paciente con discapacidad, tiene como objetivo ayudar al enfermo a desarrollar sus tareas diarias de forma autónoma (vestirse, alimentarse...) y dar apoyo para adaptarse al entorno, que a veces comporta un reacondicionamiento del hogar y facilitar utensilios para realizar las actividades diarias sin asistencia de otra persona o que esta sea mínima,
- el logopeda, que en casos en los que se detectan problemas con el lenguaje y las capacidades comunicativas, que pueden manifestarse con la incapacidad de emitir o entender lo que la persona dice, con un lenguaje incoherente, con dificultad para articular palabras o por la imposibilidad de hablar y que también tratan los problemas relacionados con la disfagia (incapacidad de tragar), que puede comportar cambios en la dieta, incorporando técnicas de alimentación segura para evitar desnutrición, deshidratación o que la comida pase al pulmón (broncoaspiración) que en los casos más graves, requieren utilizar una sonda para la alimentación y
- el asistente social que tiene como objetivo conseguir la máxima integración social del paciente, orientando y proporcionando apoyo profesional en los aspectos sociales y familiares de las personas afectadas, ofreciendo información sobre prestaciones, acceso y utilización de los recursos sanitarios y sociales existentes, y ayudando a gestionarlos.












