Empezamos hoy con un tema del que se está hablando mucho en la última década, la salud mental y más concretamente de la ansiedad y los trastornos adaptativos, a los cuales se les está prestando mucha más atención de lo que se hacía en la última década del siglo XX y a principios del actual, debido al miedo a la estigmatización de las personas que la sufrían y a los prejuicios que estos problemas de salud generaban en la población.
Si hablamos de ansiedad, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) en su documento online, de cuyo enlace os dejamos a continuación, que lleva por título Enfermedades de conducta y relación, en la que la define como "la ansiedad es la sensación que las personas experimentan cuando se sienten amenazadas o se enfrentan a situaciones difíciles o estresantes" y "es una reacción normal que nos ayuda a buscar soluciones y a defendernos en estas situaciones" en la que se pueden notar "palpitaciones, diarrea, mareo, boca seca, tensión muscular, dolor de cabeza o, en ocasiones, irritación, dificultad para dormir"... Según este documento, el objetivo terapéutico es "hacer tolerable esta sensación modificando pensamientos y conductas, aunque la ansiedad no desaparezca por completo" y para ello realiza una serie de recomendaciónes tales como:
- hacer un listado de las situaciones y actividades, ordenándolas según el grado de preocupación que causan, de menor a mayor, lo que puede ayudar incluso a que seamos conscientes de que algunas son poco importantes,
- valorar aquellas sobre las que hay posbilidad de actuar y se puede modificar,
- revisar el estilo de vida y verbalizar todo aquello que preocupa a un amigo o un ser querido en el que se confía, lo que a veces puede ser suficiente para calmar la ansiedad,
- respetar las horas de sueño,
- hacer ejercicio de manera regular, por ejemplo pasear,
- reducir o limitar el consumo de alcohol, café o té,
- no fumar ni consumir drogas,
- hacer descansos en el trabajo,
- programar y llevar a cabo actividades de ocio diarias y
- tratar de pasar más tiempo con las personas con las que se disfruta de su compañia...
- los síntomas son muy intensos y/o molestos,
- Si la ansiedad le produce dificultades en su trabajo, en el hogar o en sus relaciones sociales,
- si no se mejora y no se consigue saber cuál es la causa de la ansiedad,
- si se experimenta una sensación repentina de pánico, un deseo de huir de la situación o una sensación intensa de pérdida de control en esa situación,
- si se presenta un miedo incontrolable, por ejemplo a ser infectado o enfermar,
- si presenta síntomas de ansiedad en supermercados, ascensores, lugares habituales...
- si se hacen acciones de forma compulsiva y repetitiva como por ejemplo lavarse constantemente las manos, revisar múltiples veces si ha apagado el gas o las luces,
- si la ansiedad aparece al recordar una mala circunstancia o hecho previo, por ejemplo un agresión, un accidente...., pasado un tiempo razonable del hecho (aproximadamente, más de 2 meses) y
- si se han intentado tomar medidas y cuidados personales durante varias semanas y éstos han sido infructuosos...
En cuanto al trastorno adaptativo en otro documento que lleva el mismo nombre, de la SEMFYC y que por supuesto podéis consultar integramente en el siguiente enlace, se explica que "en situaciones difíciles de la vida" como "la pérdida de empleo, enfermedades, divorcio, problemas económicos...)..., en los cambios
importantes (matrimonio, nacimiento de un hijo, cambio de domicilio o de país, etc.), una persona puede sentirse nerviosa,
irritable, incluso triste o notar cambios de conducta o síntomas de ansiedad... y cuando la adaptación a estos cambios
le cuesta mucho o afecta a su vida diaria, es posible que se tenga un trastorno adaptativo. En este documento para hacer frente a este tipo de situaciones se recomienda:
- hablar de como nos sentimos con familiares y amigos,
- recuerdar si antes se vivió una situación similar y como se actuó y/o como se superó, si así fue el caso,
- tratar de ordenar las ideas, tratando de idenficar las cosas que más nos preocupan,
- .escribir en una libreta los problemas actuales y ordenarlos según el grado de preocupación que nos causen, de menor a mayor,
- centrarnos en un solo problema, empezando por el que nos parezca más fácil de solucionar,
- hacer una lista con todas las posibles soluciones para ese problema, que deben ser alcanzables y realistas,
- elegir la solución que consideramos con más posibilidades de llevar a cabo,
- pensar cómo llevarla a cabo y ponerlas en marcha,
- que puede ser útil elaborar una lista de situaciones en las cuales nos encuentramos mejor y no solemos pensar en sus problemas,
- recuerdar que es normal sentirse nervioso, decaído o triste después de sufrir un acontecimiento vital adverso, que a la mayoría de personas les ocurre lo mismo que a nosotros y que lo normal es que la situtación vaya mejorando con el tiempo
- y que puede ayudar hacer ejercicio físico, tomar baños...
Al igual que en el caso de la ansiedad, se debe consultar con el médico de atención primaria si:
- no se pueden controlar los síntomas,
- cuando nuestra vida laboral, social y familiar se vean muy afectadas,
- si la causa ha sido la pérdida de un ser querido,
- si se nos ha diagnosticado anteriormente de otros problemas, como ansiedad generalizada o depresión y
- si la duración de los síntomas es excesiva (más de 2-3 meses).
Para concluir, os dejamos un documento en el que se habla de los ejercicios de relajación y un video de la relajación muscular progresiva de jacobson, que a mí mejor me han funcionado personalmente y con frecuencia recomiendo a mis pacientes.

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